Muy pronto nuestro espacio de opinión nacional e internacional.
domingo, 30 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
Cortesía
Quien todo lo promete no promete nada. Prometer es una trampa para necios. La verdadera cortesía es deuda, la fingida es engaño, y la desmedida es una dependencia indecente. No hacen la cortesía a la persona sino a la fortuna y a la adulación; no a las buenas cualidades, sino al interés deseado. (Gracián)
miércoles, 26 de enero de 2011
Inteligencia
Leyendo al señor OSHO la he pasado divertidamente con uno de sus libros “ INTELIGENCIA “. Dice lo que dicen todos, pero no lo dice como lo dicen todos y eso ha sido lo que más me ha gustado de lo que ha dicho, eso lo vuelve original y grande. Resuelve algunas de sus ideas de esta manera: Intelectualidad no es inteligencia. Ser intelectual es ser falso; es simular inteligencia. No es real porque no es algo tuyo, es algo prestado. La inteligencia es el crecimiento de la consciencia interna. No tiene nada que ver con los conocimientos, tiene que ver con ser meditativo. Una persona inteligente no actúa según su experiencia pasada; actúa en el presente. No reacciona, responde. Por consiguiente, es siempre impredecible; nunca se puede estar seguro de lo que va a hacer. Mis respetos para el señor OSHO y su sapiente inteligencia de ver la vida.
Nota: Mi hijo estaba cerca cuando yo redactaba esta opinión y me dijo: te cautivó OSHO, solo me le quede viendo. La mirada fue de aceptación.
sábado, 8 de enero de 2011
Reírme de mi mismo
He leído artículos completos sobre los poderes curativos de la risa, además como constituye anímica en lo que se menciona que es muy saludable por que mantienen a las personas con mayor entusiasmo y optimismo, y estoy de acuerdo con estas aseveraciones. Tantas cosas se dicen de la risa y me agradan por lo que me he vuelto muy risueño, hay risas sardónicas y hay risas diplomáticas que llevan mucho arte, hay también risas furtivas, con cierto sesgo y soslayo y risas coquetas acompañadas de una sonrisa que son mejor si llevan una mirada sucesiva e ininterrumpida. Me da risa estar escribiendo estas líneas por que me acuerdo de muchas alegrías , contagiadas por supuesto de un buen humorismo, la risa y la sonrisa tienen su peculiar espontaneidad. Dicen que algunos hombres celebres estando ya en el ocaso de sus vidas les han dado risa todas sus seriedades, y estallan con una risotada al recordarlas. La carcajada es prima hermana de la risa por eso se llevan muy bien. Una de las enseñanzas que he aprendido en mi vida en mis momentos de soliloquio es a reírme de mi mismo, y si vieran las risadas que doy de saber lo insulso que soy. Dicen que cuando una persona tiene un semblante con contracciones faciales estas con la risa van desvaneciendo paulatinamente. Tanto que se puede decir de la risa y que escasa operatividad tiene deben realizarse ejercicios diarios sonriendo y si quieren con un espejo habría mayor efectividad, así como se toman las responsabilidades como algo serio, la risa hay que verla como algo serio. Que Dios nos de la oportunidad de reír bastante, porque para sufrir ya habrá mucho tiempo. Espero que cuando terminen de leer estas líneas no les parezcan risibles.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Enfermo
Estoy padeciendo de una enfermedad se llama LECTURA y cuanto más leo más enfermo me siento, con la única diferencia que es una enfermedad gratificante. Creo que hay enfermedades que sanan.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Risa Personal
Mi magro conocimiento de mi mismo, mis coludidos y furtivos fantasmas, no permiten tener una más acendrada estima, por esa reyerta sentimental de ficción y realidad que mi achacosa memoria no puede sortear, pero poco a poco me estoy emancipando y que después de todo me hace reír a mandíbula batiente.
Risueño. Hansel Gudiel
Risueño. Hansel Gudiel
sábado, 11 de diciembre de 2010
Cualidad
Una de las cualidades de Sor Juana Inés de la Cruz, fue su extraordinaria inteligencia, de la cual dio pruebas desde su más tierna infancia, aunque dicha cualidad iba ligada a un espíritu de constante esfuerzo y sacrificio.
Prueba de ello, es el anécdota que Sor Juana Inés de la Cruz, nos cuenta por confesión propia, en la que nos dice que su anhelo de aprender la llevó al extremo de recortarse el cabello y no dejárselo crecer de nuevo hasta haber asimilado algo que se había propuesto y nos dice con su incomparable gracejo: “ No me parecía de razón que estuviese vestida de cabellos una cabeza que estaba tan desnuda de noticias, que eran más apetecible adorno “
Suscribirse a:
Entradas (Atom)